El martes 4 de mayo
Dirigentes del Colegio de Profesores, encabezados por su presidente, Jaime Gajardo, así como de
La iniciativa pretende completar
Aunque se aprobó la idea de legislar sobre el proyecto que establece una agencia de calidad y una superintendencia de educación, estas iniciativas no lograron reunir la mayoría requerida y resultaron rechazadas. Parte importante de las disposiciones requerían una mayoría de rango orgánico constitucional, es decir 69 votos, pero sólo consiguieron
La norma influirá sobre 11 mil colegios subvencionados que tienen unos tres millones 350 mil alumnos en todo el país.
El presidente del Colegio de Profesores saludó que la iniciativa haya pasado a una Comisión Mixta con el Senado antes de volver a
Jaime Gajardo expresó que “es necesario un amplio debate nacional sobre el tema, que vaya más allá de los profesores, los funcionarios del ministerio y los estudiantes y que toda la ciudadanía se exprese ante una medida tan importante como es el intento por mejorar la calidad de la educación, pero en el marco del sistema neoliberal. La educación no es una mercancía que deba transarse en el mercado y así está quedando con esta normativa legal”, aseguró.
“Recién hoy hemos podido apreciar un debate de verdad sobre esta ley –manifestó- La forma como se ha llevado esta tramitación y como han opinado los distintos sectores no han sido la mejor, de hecho, nosotros (los profesores) solo en una oportunidad estuvimos en la comisión de Educación. El gran argumento que ha entregado el ministro es que hay un acuerdo político, pero nunca se ha puesto acento en el articulado, en lo que significa cada una de estas leyes y solo hoy se empezó a dar un debate de verdad”.
Gajardo aseguró que “creemos que se deben ampliar los plazos, hemos solicitado que se quitara la suma urgencia para realizar un seminario, algún encuentro, una jornada en los colegios del país para discutir una ley de gran trascendencia, que no puede ser aprobado tipo Express de un día para otro.
Vamos a pedir una reunión rápidamente con la comisión mixta para plantear nuestra opinión y decirles, muy sintéticamente que esta ley va en el sentido de reforzar lo privado, es más de lo mismo. Ya hay un sistema educativo que nadie lo defiende, que está en crisis y cómo vamos a seguir tomando más medidas en esa misma línea”, expresó el dirigente de los profesores.
“Hay que reorientar las cosas hacia lo público, donde el Estado no sea subsidiario sino un Estado garante del derecho a la calidad de la educación para todos los ciudadanos. Esto tiene que ser revertido, nosotros vamos a seguir luchando, sobre todo porque hemos logrado el apoyo de un importante sector de parlamentarios”.
Los críticos del proyecto, que incluye a especialistas como José Joaquín Bruner, Juan Eduardo García-Huidobro y otros destacan la descoordinación y el poco alcance de la fiscalización real que tendrán las agencias privadas encargadas del control. Asimismo se reclaman las plantas y el sistema de remuneraciones para los funcionarios. La ley permitiría la formación de agencias de calidad y una Superintendencia que buscaría asegurar supuestos estándares mínimos del ministerio y medir el aprendizaje y el desempeño, cuestiones que tampoco satisfacen a los docentes ni funcionarios ni menos a padres y apoderados.
El diputado Hugo Gutiérrez explicó en la sala el alcance del rechazo de la bancada comunista a esta iniciativa. “Vengo de un distrito –Tarapacá- donde el 30% de la educación es municipalizada y el 70% es privada, el año 98 la educación municipalizada tenía 29 mil alumnos y hoy tiene 12 mil y se puede prever que para el año 2015 prácticamente no tenga ninguno. Una región donde un empresario Zofri –hindú o pakistaní- deja de lado su negocio para instalar colegios pues son más lucrativos que la venta de automóviles. Efectivamente la calidad de la educación en Chile es deplorable. Después de 29 años de un modelo educativo de mercado, desconcentrado y de provisión mixta, los antecedentes al respecto son elocuentes y casi trágicos.
La educación pública está en el suelo –aseguró- La matrícula nacional del año 81 –cuando se inicia la municipalización, el 80% correspondía al sector municipalizado. Hoy solo el 48% de los estudiantes está en el sistema público” manifestó Hugo Gutiérrez.
“La calidad de la educación no depende del estado de gestión de cada escuela, la razón fundamental de la mala calidad –en lo público y privado- es estructural y depende del modelo educativo que impera en nuestro país. La ley que discutimos no es de aseguramiento de la calidad porque no atiende a las causas de la mala calidad.
Las causas hay que buscarlas, primero en la alta homogenización en lo social y cultural de nuestra población escolar en los distintos sistemas educativos que coloca un techo en las posibilidades de aprendizaje. En segundo lugar, la inexistencia de capacidades, superestructura y gestión pedagógica regular; la política educativa generada por el modelo de mercado actúa con modificaciones que afectan gravemente el desempeño de las escuelas en general. Las orientaciones educativas traspasaron al director una serie de funciones centradas en la administración de recursos, distrayendo sus preocupaciones de aula y del quehacer pedagógico.
La ley que analizamos hoy es sólo de fiscalización, está orientada a medir la calidad del aprendizaje y calificar los establecimientos educacionales. Su esfuerzo principal está en los resultados y no en identificar procesos que afectan a la calidad educativa. El efecto de esta ley debilitará aún más la educación pública”.






